La carrera de cintas es un juego tradicional al que aún se juega en la actualidad, normalmente el Día de la Virgen, y que tiene su origen en la década de los 50. Antiguamente la carrera de cintas se disputaba en “burro” y se usaba un palo largo con punta para intentar atrapar el máximo número de cintas posible. En la actualidad los niños utilizan sus “bicicletas” y bolígrafos en las manos para coger las cintas.

Para el desarrollo del juego se colocaban dos hierros en posición vertical que se unían con un alambre. El alambre se llenaba de carretes, que giraban alrededor de él y en cada carrete se liaba una cinta, a la que se cosía una anilla en el extremo. Las cintas se enrollaban en los carretes completamente y sólo se dejaba ver la anilla. Una vez preparada la estructura con las cintas, los niños se montaban en sus bicicletas y con la ayuda de un bolígrafo tenían que atrapar el máximo de anillas posibles. Cuando tiraban de la anilla, toda la cinta se desenrollaba rápidamente. Los niños debían pasar rápido bajo las cintas, ya que, si iban despacio para intentar coger una anilla de forma segura, alguien les movía la estructura de hierro para evitar que hicieran trampa. El que más cintas atrapaba era el ganador. Además, otras veces, cada cinta tenía escrito un número con una cantidad de dinero, que obtenía el que cogiera la cinta al terminar el juego.

En el caso de estas Olimpiadas Rurales, la organización preparará las estructuras con los carretes y las cintas, y también las bicicletas y los cascos que deben usarse en la carrera, además de los palos con los que deben coger las cintas. En este caso, en cada estructura habrá cuatro tipos de cintas, que valdrán 1, 2, 3 y 5 puntos. Estas cintas podrán diferenciarse a la vista por el color y por el tamaño de la anilla, Las cintas con las anillas de diámetro más pequeño valdrán más puntos que las de mayor diámetro.