El Porteo de cántaros es una prueba que aún se conserva en Añora y de la que se organizan competiciones durante los días de feria. Esta prueba requiere de una gran habilidad y equilibrio, por lo que puede considerarse una de las pruebas más complicadas de las Olimpiadas Rurales. Este juego deriva de la necesidad que se tenía en la antigüedad de ir a por agua a las fuentes públicas, cuando no se disponía de agua potable en las viviendas. En esa época, era función de la mujer recoger cada mañana el agua necesaria con el cántaro en la cabeza.

Esa necesidad ha derivado en un juego que, básicamente, consiste en llevar un cántaro sobre la cabeza, apoyado en una roilla y trasladarlo a lo largo de un recorrido sin que el cántaro caiga a suelo y sin ayudarse con las manos para sujetarlo.

El circuito que deberán recorrer los participantes tendrá dos partes. En la primera parte del recorrido un miembro de la pareja, el hombre o la mujer, deberá extraer agua de la Fuente de la ermita, mediante un cubo con una cuerda para llenar uno de los seis cántaros del carro. Estos seis cántaros estarán colocados en un carro típico con agujeros. El participante deberá coger un cántaro del carro, llenarlo en la fuente y volverlo a colocar en el carro, para después empujarlo a lo largo de un recorrido. En este recorrido, los dos participantes podrán empujar el carro. Al final del recorrido habrá una zona marcada donde deberá dejar el carro y coger el cántaro lleno. El participante podrá dirigirse a un barreño situado junto a la zona de colocación del cántaro, en el que podrá vaciar parte o todo el agua del cántaro, antes de llevárselo a su compañero, que deberá situarse en la zona de colocación. El participante encargado de portear el cántaro deberá colocárselo sobre la roilla en la cabeza y podrá ser ayudado por su pareja en el momento de colocación del cántaro sobre la roilla. En este momento comienza la segunda parte del recorrido, en la que el participante encargado del porteo del cántaro intentará recorrer una determinada distancia que le hará ganar tiempo en la prueba. En esta segunda parte del recorrido el porteador tendrá que optar por hacer el porteo del cántaro a lo largo de una pista lisa o de una pista con obstáculos, ambas de la misma distancia. El final de este recorrido es un abrevadero, donde deberá vaciar el contenido del cántaro en caso de llegar hasta el final.